Ayer fue un día de mucho ajetreo, P, J y A estuvieron haciendo una excursión de algo más de tres horas, estuvieron comiendo en casa de la mamá de J (hace un sopa exquisita) y luego (bastante más tarde) llegaron a casa, así que pase la mayor parte del tiempo más solo que la una.
Menos mal que después me dedicaron toda su atención, primero con muchos mimítos, y para acabar con una sesión de fotos en el sofá: qué si ahora mira para aquí!!!, que si luego ponle una hojita de espinaca por allá!!.
La verdad es que yo salgo siempre bien, y A, no digamos. Es una pena que J y su barba suelan estropear un poco las fotos, pero que se le va a hacer...
Yo con mi sombrero nuevo

