Los humanos con los que vivo han comprado un despertador que no acaba de funcionar, no suena el típico ruido estridente que no fallaba nunca. ¡Que va!, ahora cuando llega la hora empiezan a sonar unos pajaritos y el sonido de unas hojas movidas por el aire. ¡Así no hay quien se despierte!
Esta mañana yo si lo he oído, y como he visto que no funcionaba me he puesto a lanzar mis silbidos matinales, nada, ni caso, he tenido que empezar a dar vueltas como un poseso por la jaula, chocando con los comederos y mordisqueando el tubo del agua. Por fin han aparecido. Si no fuese por mí harían tarde en el trabajo más de un día. Y después claro, con las prisas, abrían y cerraban una y otra vez la nevera: ahora la leche, ahora la mantequilla….
y mi comida, ¿qué?... ¿dónde está mi lechuga?.... he tenido que dar otras cuantas carreras para que se dieran cuenta de que mis comederos estaban vacios y para que acabasen de despertarse, ese brebaje negro que llaman café no les hace ningún efecto. Yo ya tengo claro el regalo de estas navidades, un buen diccionario… ¿cómo no se le habrá ocurrido a nadie hacer un programa que traduzca nuestro lenguaje al suyo?
Desde luego, hay días en que no me entiende nadie… por suerte, al fin han llenado mis comederos, y hasta me han puesto un buen puñado de hojas de zanahoria… son así, se hacen querer. Esta noche les daré unos cuantos mordisquitos para que sepan que yo también les quiero.
martes, 28 de septiembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
Tele y sofá
Muchas noches, cuando mis compañeros de piso han acabado de cenar, y antes de acostarse, deciden que es un buen momento para relajarse y pasar un rato sentados cómodamente en el sofá delante de la tele.
Ayer, sin ir más lejos, hubo visita y me tuvieron un tanto abandonado toda la tarde. Sin embargo, cuando el pequeño acabó de cenar y se lavó las manos, cogió la bandeja verde que habréis podido ver en alguna foto y me llevó a la salita … luego llegaron los demás.
La luz estaba muy suave y, aunque pusieron la tele, el volumen estaba muy bajo. Al cabo de un rato el pequeño dejó la bandeja a un lado y, mientras los demás me acariciaban, él estiró la parte baja del sofá y se puso cómodo.
Así estuvimos algo más de media hora, de vez en cuando intentaba trepar por mis compañeros y morder sus camisetas, yo quería un poco de marcha pero estaba claro que habían decidido descansar y no me hacían mucho caso. Unos minutos después me devolvieron a la jaula y todo volvió a quedarse a oscuras y en silencio.
Ha empezado el otoño y muchas noches prometen ser como la de ayer, se respiraba paz en el ambiente, ¡cómo me gusta vivir en esta casa y con esta gente!
Ayer, sin ir más lejos, hubo visita y me tuvieron un tanto abandonado toda la tarde. Sin embargo, cuando el pequeño acabó de cenar y se lavó las manos, cogió la bandeja verde que habréis podido ver en alguna foto y me llevó a la salita … luego llegaron los demás.
La luz estaba muy suave y, aunque pusieron la tele, el volumen estaba muy bajo. Al cabo de un rato el pequeño dejó la bandeja a un lado y, mientras los demás me acariciaban, él estiró la parte baja del sofá y se puso cómodo.
Así estuvimos algo más de media hora, de vez en cuando intentaba trepar por mis compañeros y morder sus camisetas, yo quería un poco de marcha pero estaba claro que habían decidido descansar y no me hacían mucho caso. Unos minutos después me devolvieron a la jaula y todo volvió a quedarse a oscuras y en silencio.
Ha empezado el otoño y muchas noches prometen ser como la de ayer, se respiraba paz en el ambiente, ¡cómo me gusta vivir en esta casa y con esta gente!
sábado, 18 de septiembre de 2010
Día de baño
Hoy es sábado y como cada semana toca la limpieza general. Todo empieza cuando las personas con las que vivo me colocan en la bandeja verde mientras vacían mi jaula, limpian mis comederos y me ponen heno fresco.
Después llega la hora del baño. Con 'mucho cuidado' me sujetan por debajo y me colocan en el lavabo, después abren el grifo hasta que empiezo a notar como el agua moja mi barriga, la situación empieza a ser un poco embarazosa, y en ese momento es cuando empiezo a lanzar mis grititos.
Mis compañeros de piso creen que es porque me gusta y siguen mojándome, espero que algún día entiendan que paso un miedo atroz, y que se den cuenta de que el agua está mucho más caliente de lo 'cobayamente' recomendable.
Cuando han acabado de empaparme, llega la hora del jabón y de frotar, muchas veces con más ímpetu del necesario, noto sus dedos por todas, todas, todas las partes.... la situación se hace muy, muy incómoda. Por suerte es una cuestión de minutos, y acaba pronto. Llega otra vez el momento del agua, y de nuevo me dan unos cuantos chapuzones, hasta que casi no puedo respirar.
Para acabar, la toalla, al principio me frotan con suavidad y poco a poco van aumentando el ritmo. De nuevo lanzo unos grititos para avisarles de que se estan pasando, ni caso..... 'Mira cómo le gusta'.... es todo lo que se les ocurre.
Un día de estos tendré que comprarles un diccionario de cobaya-español, español-cobaya , a ver si se enteran de una vez de que hay cosas que no me gustan nada, nada, nada....
Bueno, la verdad es que al final me quedo como nuevo, fresquito, con el pelito brillante y una jaula como una suite de hotel de cinco estrellas. Y ahora a relajarme, al menos hasta la semana que viene...
Después llega la hora del baño. Con 'mucho cuidado' me sujetan por debajo y me colocan en el lavabo, después abren el grifo hasta que empiezo a notar como el agua moja mi barriga, la situación empieza a ser un poco embarazosa, y en ese momento es cuando empiezo a lanzar mis grititos.
Mis compañeros de piso creen que es porque me gusta y siguen mojándome, espero que algún día entiendan que paso un miedo atroz, y que se den cuenta de que el agua está mucho más caliente de lo 'cobayamente' recomendable.
Cuando han acabado de empaparme, llega la hora del jabón y de frotar, muchas veces con más ímpetu del necesario, noto sus dedos por todas, todas, todas las partes.... la situación se hace muy, muy incómoda. Por suerte es una cuestión de minutos, y acaba pronto. Llega otra vez el momento del agua, y de nuevo me dan unos cuantos chapuzones, hasta que casi no puedo respirar.
Para acabar, la toalla, al principio me frotan con suavidad y poco a poco van aumentando el ritmo. De nuevo lanzo unos grititos para avisarles de que se estan pasando, ni caso..... 'Mira cómo le gusta'.... es todo lo que se les ocurre.
Un día de estos tendré que comprarles un diccionario de cobaya-español, español-cobaya , a ver si se enteran de una vez de que hay cosas que no me gustan nada, nada, nada....
Bueno, la verdad es que al final me quedo como nuevo, fresquito, con el pelito brillante y una jaula como una suite de hotel de cinco estrellas. Y ahora a relajarme, al menos hasta la semana que viene...
martes, 14 de septiembre de 2010
Este soy yo
Buenos días
Cada mañana, cuando las personas con las que vivo se levantan, y aún entre sueños pasan cerca de mi jaula, me gusta ayudarlos a despertarse obsequiándolos con uno de mis mejores silbidos.
Realmente, no se que podría pasar si siguiesen moviéndose por la casa caminando medio dormidos, seguro que tropezarían con algo, derramarían la leche o se quemarían con el café. Menos mal que yo y mis fabulosos ruiditos les hago abrir los ojos y despegarse de una vez por todas de las sábanas que parecen llevar aún pegadas.
Formamos un buen equipo, y a ellos les gusta reconocer mi labor ofreciéndome un poco de lechuga. ¡Cómo saben lo que me gusta… ummmmm !
Realmente, no se que podría pasar si siguiesen moviéndose por la casa caminando medio dormidos, seguro que tropezarían con algo, derramarían la leche o se quemarían con el café. Menos mal que yo y mis fabulosos ruiditos les hago abrir los ojos y despegarse de una vez por todas de las sábanas que parecen llevar aún pegadas.
Formamos un buen equipo, y a ellos les gusta reconocer mi labor ofreciéndome un poco de lechuga. ¡Cómo saben lo que me gusta… ummmmm !
domingo, 12 de septiembre de 2010
Presentación
Buenos días,
me llamo Berry y soy una cobaya. Cómo iréis viendo mi vida es bastante divertida, y poco a poco os iré contando algunas de las cosas que me pasan.
Hasta pronto amigos,
me llamo Berry y soy una cobaya. Cómo iréis viendo mi vida es bastante divertida, y poco a poco os iré contando algunas de las cosas que me pasan.
Hasta pronto amigos,
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